
La dependencia emocional es algo muy común y en gran número de ocasiones pasa desapercibido. Se suele confundir con el sentir apego y amor, lo que para todo y todas nosotros/as es natural; Sin embargo, cuando esto se convierte en una necesidad excesiva, puede afectar tanto a la relación como a nosotros/as mismos/as de forma muy negativa. A continuación, hablaremos sobre qué es, qué síntomas tiene y qué puedes hacer para mejorar, así podrás detectarla a tiempo y poder tener una relación más sana.
«Los seres humanos siempre buscamos los apegos más cálidos que podamos imaginar.», Bonnie Badenoch
¿Qué es la dependencia emocional?
La dependencia emocional es un estado psicológico en el que una persona siente una necesidad excesiva de recibir afecto, aprobación y atención de otra persona, generalmente su pareja. Esta dependencia va más allá del apego saludable y puede llevar a comportamientos y pensamientos que afectan negativamente la autoestima y la autonomía personal. Las personas con dependencia emocional suelen tener dificultades para tomar decisiones por sí mismas y temen profundamente el rechazo o la soledad. Reconocer y abordar la dependencia emocional es crucial para construir relaciones más equilibradas y saludables.
Factores que indican si tienes dependencia emocional
Necesitas tener de forma constante la aprobación de la otra persona
Este es uno de los signos más característicos de la dependencia emocional. Las personas dependientes emocionalmente, tienden a dudar de sus propias decisiones y por ello buscan continuamente la validación de su pareja para sentirse valoradas y seguras. Generado con ello, una relación de codependencia, en la que la autoestima depende en gran medida de la evaluación de otras personas. Por lo que cualquier crítica o comentario negativo de otros tanto de tu forma de pensar como de tu físico, supondrá un golpe duro a tu autoestima.
El miedo a la soledad
Que miedo nos da el quedarnos solos o solas. En la prehistoria las personas que eran excluidas del grupo eran personas que estaban expuestas a muchísimos peligros. Nuestro cerebro más antiguo eso lo tiene muy presente por lo que nos boicotea, y hace que este sea otro síntoma común de la dependencia emocional. Y que nos hace este miedo, pues, se traduce en la incapacidad para disfrutar nuestro propio tiempo en soledad, de nuestras aficiones y disfrutes, generando en ti, un apego extremo a la relación, aunque esto te resulte incomodo y pueda ser muy perjudicial. Este miedo te va a impulsar a hacer cualquier cosa por mantener la relación, incluso si eso implica sacrificar sus propias necesidades o deseos.
Me sacrifico hasta perderme.
Cuando presentas un cuadro de dependencia emocional vas a tener actitudes y comportamientos que antepongan las necesidades de tu pareja antes que las tuyas propias, así que seguramente renunciaras a esas actividades que tanto te gustan, a tus metas personales y sobre todo a relacionarte con amigos o familiares, priorizando siempre los de la otra persona.
Todos sabemos que el compromiso es parte fundamental de una relación, pero cuando una persona deja de lado sus propios deseos, intereses y bienestar para satisfacer a su pareja, se terminará perdiendo y será una señal inequívoca de dependencia.
Miro a mi pareja y la idealizo.
Cuando comenzamos una relación todos/as la idealizamos, pero cuando eso se hace en exceso o con el tiempo ese pensamiento no se vuelve más racional y por ello la creemos que es perfecta es otro síntoma de dependencia emocional. La persona dependiente tiene una tendencia a magnificar las cualidades positivas de su pareja y minimizar o ignorar las negativas, lo que viene siendo a mirar para otro lado cuando ves algo que no te gusta, o te agrada menos, lo cual crea una imagen que no es real de la relación y de la persona con quien estás. Esto puede dificultar la percepción de objetividad que mantienes con la relación y puede que te haga que permanecer en una situación que no te beneficia o no te gusta.
Te da miedo que te rechace o que te abandone.
Solo pensar que tu pareja quiera terminar la relación o la idea de que tu pareja pierda interés en ti, te crea una ansiedad incontrolada. Siento comunicarte que este es otro indicador de dependencia emocional. Este miedo te puede llevar a comportamientos de controlar a esa persona, también a la necesidad de saber en todo momento dónde está tu pareja, con quién está o con quien se manda mensajes. Este patrón de pensamiento es totalmente tóxico, puede convertirse en una trampa que te impedirá confiar en la otra persona, siempre verás fantasmas donde no los hay. Llegando e incluso a provocar lo que tanto miedo te da… Que te rechacen y te abandonen.
Perdiste tu identidad
Este es el efecto más grave de la dependencia emocional, la pérdida de la identidad propia. La persona dependiente termina adaptándose tanto a la relación que deja de lado sus propios gustos, sueños y valores para complacer las expectativas de su pareja. Esto hará que te sientas que no tienes una vida propia fuera de la relación, llegando a dejar de saber que te gusta, quedándote sin red de apoyo, y lo único que conseguirás es que refuerces aún más la dependencia.
¿Qué puedes hacer?
Reconocer si presentas síntomas de dependencia emocional es el primer paso para liberarte de este tipo de vínculo y construir relaciones más sanas y equilibradas. Si te identificas con algunos de estos síntomas, es importante que recuerdes que debes trabajar en tu autoestima, aprender a poner límites y desarrollar la independencia tanto física como emocional, que será necesaria para que puedas mantener una relación saludable. La ayuda profesional de un psicólogo especializado es fundamental en este proceso, te brindaremos las herramientas necesarias para desarrollar una vida emocionalmente estable y sana.
Si te identificas con estos síntomas o deseas profundizar en el tema, reserva tu cita conmigo, estamos aquí para ayudarte. Siendo experta en dependencia emocional te guiaré en tu camino hacia el crecimiento personal y el emocional.



