
Este es un problema más habitual de lo que creemos en las relaciones de pareja. En una relación de pareja, es normal que cada persona siga manteniendo un vínculo cercano con su familia de origen. Pero ojo hay que tener cuidado, cuando la familia de nuestra pareja ocupa un lugar prioritario en su vida hasta el punto de afectar la relación, ya que pueden surgir sentimientos de frustración, inseguridad e incluso conflictos. ¿Por qué sucede esto y cómo se puede manejar de forma sana?
Posibles razones detrás de esta situación
- Fuerte arraigo familiar: nuestra pareja ha crecido en un entorno donde la familia es la base de todo, y priorizarla esta normalizado, por los que se convierte en un hábito difícil de cambiar.
- Miedo a defraudar: Muchas personas tienen la necesidad de cumplir con las expectativas familiares, sintiendo que les deben algo y por eso viven temiendo que establecer límites les genere culpa o rechazo.
- Falta de independencia emocional: Si tu pareja no ha desarrollado autonomía emocional, es posible que dependa de una manera exagerada de la validación y aprobación de su familia.
- Dinámicas familiares complejas: Algunas familias tienen estructuras en las que se espera que sus miembros estén siempre disponibles, dificultando la transición a una nueva etapa con su pareja. Sin entender que el nuevo miembro también tiene familia y que no todo gira alrededor de ellos.
- Falta de conciencia sobre el impacto en la relación: A veces, la pareja no se da cuenta de que anteponer a su familia puede estar causando malestar o distanciamiento. O si se da cuenta, pero no lo quiere ver.
Cómo abordar la situación
- Evalúa tus sentimientos: cuando pasen situaciones así, reflexiona sobre cómo te afecta esta situación y qué aspectos o situaciones específicas te hacen sentir incómodo/a.
- Comunica tu preocupación con empatía: En lugar de criticar o culpar, expresa tus sentimientos de manera clara. Por ejemplo: «Esta situación que ha ocurrido, he hizo sentir triste-frustrado/a cuando se priorizan los planes con tu familia sobre los nuestros».
- Escucha su perspectiva: desde una perspectiva empática, intenta entender cómo tu pareja percibe la relación con su familia y qué significa para él o ella.
- Establezcan límites saludables: Definir juntos espacios y momentos exclusivos para la pareja que son inamovibles ayuda a equilibrar la relación con la familia.
- Busca el equilibrio: No se tiene que alejar a la familia, sino que tenemos que buscar un punto medio en el que ambos se sientan cómodos y valorados.
- Considera apoyo profesional: Si este problema genera conflictos recurrentes, estáis en un círculo vicioso que afecta la relación, acudir a terapia de pareja puede ser una opción útil para fortalecer la comunicación y encontrar soluciones adecuadas.
El equilibrio entre pareja y familia
Es esencial que en una relación exista un equilibrio entre el amor y compromiso con la pareja y familiares de cada componente de la pareja. Priorizar la relación no significa abandonar a la familia, sino encontrar maneras de convivir en armonía. Si sientes que tu pareja antepone a su familia de manera constante, hablarlo de manera abierta y buscar acuerdos puede marcar una diferencia significativa en la relación.



